Sur de Francia, todo lo que debes saber de esta ruta

El sur de Francia está lleno de pueblos y ciudades mágicas. Muchos de esos lugares te transportan a la Edad Media, por su arquitectura y ambiente detenidos en el tiempo. En este artículo te indicamos cuáles serían los principales lugares a visitar si te animas a hacer esta ruta.

¿Cómo comenzar la ruta por el sur de Francia?

Antes de iniciar cualquier viaje, es necesario pasar por la etapa de planificación. Sobre todo, si es un destino que no has visitado antes, por lo que se debe ser más atento a los detalles y condiciones que se presenten. Tomar en cuenta aspectos como el presupuesto, medios de transporte, alojamiento y comidas, es primordial.

Ten tu mapa del sur de Francia a la mano, para que selecciones los destinos que te llamen la atención para visitar. De esta manera podrás organizar mejor el tiempo y los demás recursos. Si tienes un lapso de días limitado para hacer esta ruta, será necesario que te saltes algunos lugares.

Si por el contrario, tienes la libertad de tardarte lo que te plazca en cada lugar, entonces no hay problema, siempre que tu presupuesto se adapte. Tomando como punto de partida la ciudad de Madrid, puedes escoger irte en avión, tren o en coche particular. Cualquier opción es buena, aunque cada una tiene sus limitaciones. Aquí te explicamos cómo llegar al aeropuerto de Madrid.

Recuerda que el coche particular te da un poco más de flexibilidad respecto a las rutas que puedas tomar, así como ir a tu propio ritmo. En cualquier caso, aquí te presentamos el recorrido desde Madrid-Bayona, pasando por toda una serie de localidades, hasta cerrar en Perpignan y volver a Madrid. Lo demás queda a tu criterio, aunque igual te presentamos ciertas recomendaciones.

Recorriendo el sur de Francia

Muchos viajeros ofrecen itinerarios en sus blogs, con viajes estipulados para un cierto número de días. Esto es en vista de que la mayoría de los pueblos mencionados se pueden recorrer tranquilamente en un día. Sin embargo, acá te presentamos una ruta con algunos de los pueblos más representativos del sur de Francia, pues son muchos y es fácil salirse del plan, si no tienes un sendero previsto. Comencemos entonces:

De Bayona a Pau

Bayona es un pueblo que forma parte de la zona conocida como País Vasco Francés. Como primera parada, saliendo desde Madrid, es muy recomendada, En el camino, puedes atravesar otros pueblos y ciudades que tienen cada uno su encanto particular, hasta llegar a Pau, donde podrías pernoctar. De cada uno te dejamos algunas recomendaciones:

  • Sare: dentro de la región de los Pirineos Atlánticos, es un pueblo con características de la región vascofrancesa de Labort. Se encuentra muy cerca de España, por lo que en la antigüedad funcionaba como ruta para contrabandistas. Está lleno de casas del siglo XVII y numerosos edificios religiosos.

Sus pobladores se dedican principalmente a las labores agrícolas así como al pastoreo. Uno de los principales focos de atención al turismo son las famosas grutas prehistóricas de Zugarramurdi, por las que puedes dar un paseo.

  • Ainhoa: pertenece a los Pirineos Atlánticos. Este pequeño pueblo por el que pasa parte del Camino de Santiago francés, reúne las características propias del estilo vasco en su arquitectura y ofrece rutas de senderismo en sus alrededores. Cuenta con la típica iglesia en el centro del pueblo, rodeada por un cementerio y el frontón en el que se disfruta de los deportes populares del lugar.

  • Espelette: así como en los pueblos anteriores, con raíces vascas, en este pueblo te puedes comunicar en castellano, euskera (del lado español) y en francés. Su arquitectura es propiamente vasca y las casas tienen una decoración particular: pimientos.

Así es, por más que suene extraño, Espelette es uno de los pueblos productores de pimientos tan famosos, que de hecho cuentan con su denominación de origen. Es muy común ver decoraciones en las calles, casas y edificios, con guirnaldas hechas de pimientos. Si de casualidad vas por esa región a finales de octubre, te sugerimos que te quedes en Espelette unos días, pues realizan su festival anual del pimiento por esas fechas.

  • Pau: esta ciudad se considera como la más importante de la zona del Pirineo Francés y es bastante cómoda para visitarla en un día. Puedes ir a Gare de Pau, la estación de tren y observar su hermosa fachada. Allí mismo, aprovechas para tomar el funicular, que además es gratuito. Es un trayecto corto desde la estación hasta el casco histórico, pero sin desperdicios.

Al salir del funicular, llegas al Boulevard des Pyrenées, que te llevará a la Iglesia de San Martín, el santo patrono de Pau. Desde este Boulevard hay también una excelente vista de los Pirineos, así que no debes perder la oportunidad de explorarlo.

Sigues tu recorrido y llegas al castillo Château de Pau, cuya historia se remonta a la Edad Media, aunque se ha ido adaptando y evolucionando junto con la ciudad. Es su punto más representativo y conecta con el casco histórico propiamente dicho. También puedes encontrar atracciones como los Museos de Bellas Artes y el Bernadotte, al igual que el Parque y Palacio de Beaumont, un pulmón natural.

sur de francia

De Pau a Toulouse

Desde Pau, puedes continuar hacia Toulouse, pero siempre verificando que las rutas estén despejadas o los medios de transporte público estén activos. Estos aspectos dependen mucho de la temporada en la que viajes.

Toulouse es una ciudad llamativa por sus edificios de ladrillos, lo que le ha ganado el apodo de la Ville Rose o “ciudad rosa”. Es tomada como la ciudad principal del sur de Francia y se caracteriza, entre otras cosas, por su destacada gastronomía.

En Toulouse los lugares imperdibles son el Capitolio, El Teatro de la Ópera, que por cierto es gratis para visitar y el mercado que se encuentra en la Plaza Victor Hugo. A nivel religioso, encuentras la Basílica de San Saturnino y la de la Daurade, que contiene una Virgen Negra medieval; el Convento de los Jacobinos y la iglesia de Saint Pierre de Chartreux.

Hay tantas atracciones y lugares interesantes que necesitarías unos cuantos días para poder recorrerlas bien. Así, podrías disfrutar también del Jardín Japonés y visitar el Canal du Midi, en el que se llega hasta el Mar Mediterráneo. Pero el viaje debe continuar.

De Toulouse a Cahors

Dejas Toulouse y la siguiente parada es Montauban. Sigues pasando por varios pueblos para llegar hasta Cahors.

  • En Montauban, te puedes entretener con los puentes y la Place Nationale. En el mismo camino, llegas a Moissac, cuya parada importante debe ser en la Abadía. El claustro de este lugar es impresionante por su belleza y por contener en su interior un gran cedro que tiene más de 200 años de edad. Cabe destacar que es Patrimonio Mundial de la Unesco.
  • Llegas a Lauzerte, un pueblo más conocido ya que por allí pasa parte del Camino de Santiago que atraviesa el territorio francés. Lauzerte forma parte de la lista de los pueblos medievales más bonitos del sur de Francia. Tiene peculiares casas hechas de piedra blanca, distribuidas alrededor de su plaza central.
  • Luego de este pueblo, llegas a Cahors, también medieval. Allí puedes encontrar el Pont Valentré y la Catedral, como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Además de estos puntos de interés, están los Jardines Secretos de la zona medieval y su casco histórico, entre otros más. Puedes pasar por el mercado y degustar un buen vino y la especialidad de Cahors: el pato.

De Cahors a Saint Cirq Lapopie

Saliendo de Cahors, el recorrido presenta otros pueblos hermosos, pero llegar a Saint Cirq Lapopie es una parada necesaria. Parece salido de cuento de hadas, pues por donde mires vas a encontrar edificios medievales y caminos llenos de flores. También puedes visitar la Grotte de Pech Merle, una cueva en la que hay evidencia de arte rupestre, con dibujos de animales como bisontes o mamuts.

Un detalle que debes tener en cuenta es que los restaurantes ofrecen muchas alternativas gastronómicas, pero el precio es elevado, así que si tu presupuesto es moderado, será mejor que busques otras opciones.

De Saint Cirq Lapopie hasta Figueac

Este viaje definitivamente ofrece agradables sorpresas en todo el camino, como la gruta de Padirac. Se trata de una fosa en la que debes bajar unos 103 metros, a pie o en ascensor, que también lo hay, para llegar a un recorrido en barca por el río que se encuentra bajo tierra.

Dado el gran flujo de turistas que se acercan a esta Gruta, es importante que hagas una reserva online. Así aseguras tu entrada antes de ir. El valor es de unos 13,50 euros por cada persona. En total, el recorrido es de unos dos kilómetros, tanto a pie como en barca. Esta es una parada casi obligatoria en tu viaje. Seguimos por otros pueblos:

  • Rocamadour: Una vez que sales de la gruta, a unos 15 kilómetros, se encuentra el pueblo de Rocamadour. Puedes aprovechar el camino para detenerte en los miradores y apreciar el acantilado de piedra caliza sobre la que está erigido todo el pueblo. Una vez que arribes, la recomendación es que visites los santuarios excavados en la piedra de la Plaza del Santuario.

Son particularmente llamativas la Cripta de San Amador, la Capilla de Notre Dame y la espada en la piedra de Roldán. En caso de que decidas quedarte a dormir acá, un buen lugar es el hotel Logis Le Belvedere. O también puedes llegar hasta Figueac.

  • Figueac es un pueblito en donde cada calle es una oportunidad para perderse entre casas medievales o renacentistas y encontrar exquisiteces de su gastronomía. Puedes pasar a ver la Place des Écritures, o en español la Plaza de las Escrituras, en donde tienen una enorme roca con jeroglíficos.

También puedes encontrar el museo dedicado a la escritura, fundado en honor de Champoillon, el mismo egiptólogo que descifró la piedra de Rosetta y la escritura jeroglífica.

sur de francia

De Figeac a Montpellier

Saliendo desde Figueac, siguen una serie de pueblos especialmente hermosos en el sur de Francia. El primero es Conques, que parece detenido en el tiempo, específicamente en la Edad Media. Allí encuentras la Abadía de la Santa Fe, de estructura románica, así como también otra parte del Camino de Santiago francés. Desde allí, sigues hacia los siguientes pueblos:

  • Villefranche de Rouergue: es un pueblito situado a las márgenes del río Aveyron. La fecha de su fundación es de 1252 y tiene una destacable arquitectura. Su Monumento Histórico es la plaza de Notre Dame, cuyos arcos de estilo medieval, las casas y el gran campanario, atraen la atención de todos los que visiten esta localidad.
  • Najac: un lugar en el que las casas medievales se encuentran en un único camino empinado, que termina en la entrada a un castillo. ¿Así o más medieval? Como en la mayoría de los pueblos del Sur de Francia, ese es el punto más alto, sobre el que se divisa el resto de la zona y que servía como fortaleza inexpugnable.

Este castillo, conocido como la Fortaleza Real de Najac, también tiene su pasaje secreto hacia la iglesia de Saint Julian o a las mazmorras. En ellas se tenía como prisioneros a los caballeros templarios.

  • Cordes sur Ciel: también conocido como Cordes sobre el Cielo, ya te imaginarás por qué. En este lugar, es común ver las puntas de las casas sobresalir entre las nubes. Es un pueblo muy turístico, que data del siglo XIII y tiene a su alrededor una muralla que lo protegía de los ataques en la antigüedad.

Aquí puedes visitar algunas de las edificaciones que más han resistido a los ataques durante años, como la maison del Grand Ecuye, la del Grand Fauconnier o la maison del Grand Veneur.

  • Albi: esto deja de ser pueblo y se transforma en ciudad. Una bastante animada, dicho sea de paso. Contiene igualmente un casco histórico, famoso por su catedral gótica, de las más grandes de Francia, la Catedral de Santa Cecilia. Al lado, se encuentra el Museo Toulouse-Lautrec, en homenaje al pintor del mismo nombre y que nació en Albi.
  • Roquefort: este pueblito te lo consigues de camino a Montpellier. No es casualidad que se llame como el queso, pues es aquí donde lo elaboran. Incluso puedes hacer un recorrido por las cuevas en las que se produce este famoso queso azul a base de leche de ovejas.

Al finalizar este recorrido, puedes llegar a Montpellier, una elegante ciudad llena de encanto. Como muchos de los pueblos del Sur de Francia, las playas de Montpellier son de arenas blancas muy llamativas, que en la Edad Media fueron un puerto importante para el comercio de la zona.

Así mismo, es lugar de conocimiento, pues la primera escuela de medicina de toda Europa se fundó en Montpellier en el siglo XII. Los lugares para visitar sobran, pues tienes diversos museos, el edificio de la Ópera o la Torre de Babotte, que servía como centro de vigilancia para proteger la ciudad.

De Montpellier a Perpignan

Para cerrar con esta ruta por el sur de Francia, no sin antes aclarar que se pueden añadir muchos más pueblos y ciudades, te sugerimos finalizar en Perpignan. Sin embargo, mientras llegas allá, puedes hacer paradas en otras localidades como Aigues Mortes. Está ubicado en el Parque Natural de Camarga y que ofrece murallas medievales entre lagunas y follajes.

Una vez en Perpignan, los lugares principales para visitar son: el Palacio de los Reyes de Mallorca o La Citadelle, como también se le conoce. Le Castillet, un fuerte construido con ladrillos y que a lo largo de la historia ha fungido como puerta de la ciudad, luego prisión y ahora ayuntamiento y museo.

La catedral de Saint Jean Baptiste, el Museo Puig o el yacimiento arqueológico Ruscino son otras de las tantas locaciones interesantes que puedes conseguir en este pueblo del sur de Francia, en el que conviven la cultura francesa y la catalana hermanadas. Ya desde aquí puedes volver a España por Cataluña, o regresar directamente a Madrid. Si te llama la atención comenzar el recorrido desde acá,a la inversa, puedes ver también el artículo que tenemos sobre Perpignan.

Reservar alojamientos en el sur de Francia

Lo mejor que puedes hacer si te vas a aventurar a hacer la ruta del sur de Francia, es que desde España ya tengas tus hospedajes reservados. Y sobre todo si piensas cumplir con un itinerario de lugares por día. Esto te permitirá ahorrar encontrando descuentos y viajar con la tranquilidad de saber que tienes dónde llegar al final de cada día.

También te permite administrar mejor el tiempo que te quedas en cada ciudad o pueblo. Así sabes que debes llegar a determinada hora a tu lugar de hospedaje y no pierdes horas buscando un alojamiento disponible o que se adapte a tu bolsillo.

Otra ventaja es que desde antes de emprender tu viaje, ya tendrías una idea del tipo de lugares a los que vas a llegar. Actualmente hay cientos de listas en Internet sobre hostales, posadas y sitios de hospedaje para todo tipo de viajeros. Lo mejor es que en la mayoría de esas páginas web, consigues la evaluación de los turistas y te pueden ayudar a tomar mejor tu decisión final.

Recuerda también que en estos pueblitos, no siempre abunda el hospedaje. Este factor depende en gran parte de si estás en temporada alta o baja. Por eso es mejor que te planifiques antes de que te veas en la obligación de pagar más por un alojamiento de última hora o tengas que esperar a que un sitio se desocupe.

sur de francia

Presupuesto para viajar por el sur de Francia

La vida en Francia es un poco más cara que en España, sin embargo hay formas de adaptar el presupuesto. Si te vas en coche particular, puedes administrar mejor tu tiempo, pero, también tendrás que asumir los gastos de estacionamiento y gasolina.

El truco es ahorrar tanto como se pueda, a menos que te sobren los recursos financieros. ¿Cómo ahorras? Pues una buena idea es, al momento de comer, buscar siempre los mercados o restaurantes de tipo familiar. El valor de cada plato de comida será un poco más accesible y tendrás la oportunidad de probar los sabores autóctonos de cada lugar que visites.

Algunos viajeros que han compartido su experiencia en esta ruta por el sur de Francia, estipulan que para un viaje de ocho días, basta con mil euros. Tomando en cuenta que se compartan los gastos de alojamiento, en el caso de dos personas. Claro está, este presupuesto puede variar según tus preferencias y condiciones particulares.

Consejos para el viaje por el sur de Francia

Para que tu viaje sea todo un éxito, te dejamos algunos consejos a continuación. Debes tomar en cuenta que la gasolina en Francia es más costosa que en España, así que si vas en coche propio, sería ideal que llenaras el tanque antes de cruzar la frontera. Las gasolineras de Carrefour o E´Leclerc suelen tener los mejores precios y son de autoservicio.

Revisa bien los horarios de apertura de los museos, monumentos, parques y demás atracciones que planees visitar. De esta manera, puedes organizar tu tiempo o darle prioridad a los lugares que quieres recorrer y que tal vez funcionen por un horario limitado.

Como en muchos de estos pueblos y ciudades del sur de Francia, las calles son de piedra, es importante que lleves calzado cómodo. Además, parte del encanto de este viaje es que puedas caminar por tantos lugares como se pueda y no siempre puedes llegar en coche a cada rincón.

Cuando vayas a comer en restaurantes franceses, debes saber que la bebida por lo general es cara. Si esto no es un problema, pues adelante. Si no, igual puedes pedir una jarra de agua que te saldrá gratis. Algo muy importante que debes llevar es tu tarjeta sanitaria europea. También es bueno contar con un seguro de viajes, pues la inversión no suele ser tan grande y te proporciona más tranquilidad, aunque no lo tengas que utilizar.

Finalmente, te invitamos a que sigas leyendo en nuestro blog sobre otros destinos bastante interesantes que puedes encontrar para viajar. Si te gustan las playas, te recomendamos este maravilloso artículo sobre las playas de Alicante.

sur de francia

Deja un comentario